Llovía. Era un día en el que hay que cubrirse muy bien para no enfermar. Le veía venir a la distancia. Él sonreía mientras caminaba hacia mí. Estático e inerte esperé a que llegara. -Te Amo- me dijo, y mostró una hermosa y brillante sonrisa llena de alegría. -No creo que lo nuestro vaya a funcionar- le dije y continué -No me busques más, la verdad es que nada quiero más, que no volver a verte y en el pasado dejarte, por el bien de los dos, sobretodo por el tuyo y tu amor- continué -Te desprecio tanto y jamás estuve enamorado, creo que estaba intentando descubrir un sentimiento que terminó siendo un juego, y ahora no sé que más hacer para terminarlo-
Nuestras miradas se conectaron y el silencio se volvió cada vez más incomodo.
Su sonrisa se desdibujo, y la decepción enmarcó su rostro mientras empecé a caminar rápidamente tratando de ocultar el llanto en mi rostro. -Espera!!- gritó, y me di vuelta para ver su reacción. Simplemente se lanzó a besarme como siempre solía hacerlo, con sus brazos rodeando mi cuerpo, y su barba raspando mi rostro, mientras sus tibios labios buscaban los míos, y me humedecían la boca. Lloré.
-Te Amo- me dijo, mientras con sus dedos secaba las lágrimas de mis ojos. -Pero... es que..- le decía pero me interrumpió. - Te Amo- replicó
Agarró mi mano sin ser brusco, y me acercó a él, y simplemente dijo -vamos-
Empezamos a caminar hacía donde el camino nos llevaba, y giraba su rostro hacia mí, mostrando siempre una sonrisa cautivadora. Simplemente recosté mi cabeza en su hombro y caminé junto a él. Me había dado cuenta que si era amor lo que sentía, y que el miedo a perderle se desvaneció con solo verlo venir hacia mí, solo que a veces suelo tener impulsos que solo él sabe enmendar.
Aún llovía, pero él seguía junto a mí...

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